LA DIVERSIDAD CULTURAL DE LOS PUEBLOS DE LOS VALLES DEL TUY
Por Cronista Municipal Jesús Silva Irazábal
 
cronistajsilva@gmail.com

Nuestra Identidad.

Sin lugar a duda que todas las regiones, subregiones y localidades de Venezuela encierra una identidad, representada por diversos aspectos de su dinámica de vida diaria, por el arraigo y sentido de pertenencia, que les da conciencia de su evolución como pueblo, en lo sociocultural, sociopolítico y socioeconómico. En este sentido, teóricamente, podemos decir que la Identidad resume las individualidades y especificidades que caracterizan a los miembros de un conglomerado con respecto a otro.

 En los Valles del Tuy la diversidad cultural que es el tema que nos ocupa en este Congreso subregional mirandino, se pasea por tres escenarios: uno que se fundamenta en las manifestaciones culturales que han cobrado un sentido de pertenencia en algunos conglomerados como el caso de los diablos Danzantes de Yare o la Procesión de los Indios Coromotanos en Ocumare del Tuy; otro compartido con los mas diversos conglomerados de la geografía regional como es el caso de la Santísima Cruz de Mayo o las parrandas de San Juan Y San Pedro y nacional y un escenario ocupado por el proceso de aculturación donde el contacto continuo entre dos o más sociedades diferentes genera un cambio cultural y nos lleva a adoptar celebraciones como la fiesta de Halloween.

 

Nada nos es ajeno, somos una diversidad cultural en la cual podemos esta tarde aplaudir un joropo tuyero y a la noche bailar al ritmo de la salsa.
Nuestra diversidad cultural mezcla tanto lo divino como lo profano, y no puede ser de otra manera ya que somos una raza mestiza producto de la mezcla indígena, con los conquistadores de la Europa Ibérica y la esclavizada raza negra.

Los Valles del Tuy tiene un pasado que se pierde más allá de los 500 años de historia hispanoamericana que incluye los ya casi 200 años de vida republicana.
En ese pasado geohistorico y cultural que se arropa con el mestizaje, la evangelización, la lengua castellana y las clases sociales. surgen tomuzas quiriquires, mariches y otras castas indígenas, representadas por Apacuana, Guacema, Yoraco, Acuareyapa, Camaco, Araguare, Tamanaco, Guaicaipuro, Baruta o Chacao que representaron la resistencia indígena tuyera y mirandina. 

 


Nuestros pueblos

La diversidad cultural de los pueblos tuyeros esta representada en la actualidad por una población superior a los 534.752 habitantes que fueron censados hace 5 años. Y de cuyas cifras dudamos extraoficialmente por el incremento de habitantes que colapsan los servicios públicos cada día.

Fueron pueblos coloniales que surgieron desde el punto de vista de las reseñas históricas a partir del llamado valle de Salamanca entre 1574 y 1597 dando origen a Ocumare del Tuy, a Charallave como pueblo noble de indígenas a partir de 1681, a San Francisco de Yare con un origen que se debate entre 1680 y 1714, Cúa con un origen en 1690, Santa Lucia con una historia parroquial desde 1721 y Santa Teresa del Tuy, como parroquia desde 1771 convirtiéndose este ultimo en el pueblo más joven de la geografía tuyera.

Los pueblos tuyeros tuvieron el privilegio de recibir en el año de 1783, el mismo año del nacimiento del Libertador Simón Bolívar, la Visita Pastoral del Obispo Mariano Martí que nos dejo cifras de una población de 2.141 hab. en Ocumare del Tuy, 818 hab. en Yare, 1731 hab en Cúa, 818 hab. en Charallave y 854 hab. en Santa Teresa; visitaría Santa Lucia en enero de 1784 encontrando 2207 hab., en resumen 8569 almas como el llamo a los habitantes de los Valles del Tuy.
Eran hacen 224 años los pueblos de los Valles del Tuy una mezcla de una minoría de raza blanca al igual que una minoría indígena y mayoritaria de negros esclavos salvo unos pocos negros libres.

Para los cronistas que tenemos la responsabilidad histórica de recopilar, documentar, conservar y defender tradiciones y costumbres de nuestras comunidades, es un compromiso con las nuevas generaciones dar a conocer el patrimonio histórico de los Valles del Tuy, llegamos a tan digno cargo cuando ya estamos en la madurez teniendo el compromiso de dedicarle el resto de nuestra existencia, por eso se nos considera conocedores del pasado histórico de estos pueblos, pero también se nos reconoce como estudiosos ya que la investigación geohistorica y cultural no se detiene y al final debemos dejar nuestra huella en el archivo históricos que otros preservaran y seguirán dando luz al pasado.

 

 

Los cinco espacios donde se forma nuestra diversidad cultural


* La geografía: como el espacio donde se suceden los hechos históricos y las manifestaciones culturales, dentro de un contexto patrimonial, ecológico y cultural. Si no conocemos nuestra geografía, no podemos saber lo que en ella podemos hacer, ni porque cada pueblo se formo de tal o cual manera, entre otras cosas no aprovecharemos nuestros espacios turísticos.

* La historia: como elemento de referencia para interpretar la trayectoria social y la realidad actual. Si no sabemos de donde venimos, no `podemos saber que es lo que nos pertenece. Ese es el sentido de pertenencia.

 * La ecología y el ambiente: como elementos para enaltecer e integrar nuestro patrimonio natural y cultural desde una visión conservacionista. No basta con disponer de un espacio geográfico, hay que preservarlo en su riqueza natural ya que es un patrimonio natural y cultural.

* Las tradiciones y costumbres: Como el elemento que refiere el espíritu y sentimiento del pueblo en cada momento histórico, que evidencia las actividades económicas y sociales y que han sido pauta para el desarrollo tecnológico. Siempre que hablamos de pueblos y ciudades con una elevada cultura vamos a encontrar que son aquellos más celosos en preservar sus tradiciones y costumbres.

* Las Instituciones y Personalidades: que desde sus más humildes posiciones hasta las mas encumbradas dan vida a los pueblos. Todos desde nuestros antepasados indígenas, hasta el presente sin distingo de razas, religión, posición económica, ideología política, con nuestra diversidad de formación intelectual, contribuimos a crear nuestra diversidad cultural unos con menor o mayor relevancia pública pero integrantes de una u otra forma de nuestras diversas instituciones que dan vida al Tuy..

 

 

Inicio de año y fin de fiesta

Cada año los pueblos, ya ciudades tuyeras, inician su ciclo de efemérides anuales con el cierre de las fiestas navideñas el 6 de enero Día de Los Reyes Magos que ya no traen juguetes, comiendo las ultimas hallacas; aunque algunos prolongan la navidad hasta el 2 de febrero día de La Candelaria cuando retiran de sus hogares el pesebre y el árbol de navidad; pesebre o nacimiento que forma parte de una tradición heredada de la época colonial y el arbolito una mas reciente costumbre globalizada.




Carnavales y Toma de la Ceniza

Nuestros pueblos no pierden la oportunidad de disfrutar el asueto de carnaval, unos vacacionando y otros celebrando, lejos van quedando los disfraces de negritas y las vistosas comparsas, pero baile y disfraces hay, y las carrozas tratando de sobrevivir en cada ciudad, salvo en Yare donde las calles se hacen insuficientes para las vistosas carrozas que cada año son las elogiadas.
El juego con agua el martes de carnaval a sufrido un cambio desde hace algunas décadas, ya que para la juventud y el estudiantado en especial las bombas de agua y otras sustancias son la nota a partir de inicio del mes de febrero hasta la llegada propiamente del feriado de carnaval.
El miércoles de ceniza ha perdido su valor de devoción de otros tiempos, quedando para los feligreses regulares, sin la relevancia de purgar los pecados.

Los Indios Coromotanos

Llegamos entonces los tuyeros a la octavita de Carnaval y Ocumare del Tuy se convierte por un domingo en el eje cultural del Tuy, con una tradición que data de 1941, como es la procesión de los Indios Coromotanos, encabezada por ese patrimonio viviente como es Jesús Terso Sánchez desde la edad de 15 años y sus vistosas carrozas y cabalgatas. Una devoción en Honor a la Virgen de Coromoto que le dejo no solo a Ocumare, sino a todo el Tuy Monseñor Rafael Pérez León (1884-1965). Declarada patrimonio cultural del municipio Tomas Lander en 1995

Semana Santa y Quema de Judas

 Los pueblos tuyeros, fueron desde siempre muy devotos y apegados al pago de promesas, tanto que pese a la dinámica de la vida diaria y las influencias de otras culturas, con nuestro crecimiento poblacional las Iglesias se han hecho pequeñas y las misas del Domingo de Ramos se están celebrando ahora en la Plazas Bolívar, lejos quedo la libertad de algún preso al paso de Jesús en la Columna el Martes Santo, pero el pago de promesa al nazareno con su túnica morada mantiene su arraigo en los diversos estratos sociales del Tuy.
Durante estos días se hacen presentes grupos teatrales con la Pasión de Cristo
No escapa al Domingo de Resurrección la chispa popular con la Quema de Judas, venganza contra algún gobernante que no ha cumplido sus promesas

 

 

La Santísima Cruz de Mayo

 Llega mayo y los tuyeros en medio del calor inclemente empiezan a desear la época de lluvia, ya los campos tuyeros a acepción del parque Nacional Guatopo que ocupa parte de los terrenos de Independencia, Simón Bolívar y Tomas Lander, no florecerán debido a sus desarrollos residenciales e industriales, pero cada pueblo hace un alto en el camino para adornar su Cruz de Mayo el Día 3 conservado el tradicional arreglo con flores de papel simbolizando la carencia de flores naturales por la falta de lluvia, mientras otros recordaran las décimas de los velorios de Cruz, La Magdalena y otros campos tuyeros mantienen la tradición y en las ciudades capitales el velorio de Cruz Escolar se efectúa en horas del día.

Corpus Cristi

En junio Jueves de Corpus Cristi en San Francisco de Yare, se convierte en el sitio de mayor concentración de tuyeros, mirandinos y personas llegadas del centro del país, junto a visitantes extranjeros que van a ver a los Diablos Danzantes, pagando sus promesas al Santísimo Sacramento del Altar, Obispos y Gobernantes regionales y nacionales se hacen presente en Yare, Personas como Luís Francisco Zamora, Pedro José Herrera, Manuel Sanoja dan vida a la tradición

Parranda de San Juan y San Pedro

Llamadas por algunos las fiestas negras de la tradición mirandina, las parrandas de San Juan el 24 y San Pedro el 29 y la burriquita fueron iconos de las fiestas populares del mes de junio, cada pueblo tuyero de una u otra forma le dio a estas celebraciones sentido de pertenencia, en Santa Teresa con el tambor redondo o culoepuya, en Ocumare con el cumaco, que el tiempo y la influencia extranjera no han borrado, para muestra las agrupaciones que aun recorren los pueblos, ya ciudades del Tuy, recordándonos que la tradición se mantiene, Y su interacción con el arraigo de estas tradiciones con otras subregiones mirandinas, como el caso de la visita anual del San Pedro de Guatire a Santa Lucia. Ese San Pedro Claver santo de esclavos y no el San Pedro de las llaves del cielo.

Nuestras fiestas patronales

 Las fiestas patronales de los pueblos tuyeros, son un acontecimiento sociocultural de primer orden donde se integra la comunidad, sirve de punto de contacto entre los grupos sociales y tanto tienen sus características particulares como aspectos comunes en cada celebración.
Santa Rosa de Lima el 30 de Agosto en Charallave, Nuestra Señora del Rosario en Cúa el 7 de Octubre, Santa Teresa de Jesús el 15 de Octubre en Santa Teresa del Tuy, San Diego de Alcalá en Ocumare el 13 de noviembre, Santa Lucia Mártir el 13 de diciembre y el caso de San Francisco de Yare que ha tenido dos patrones San Nicolás de Bari que se conmemoraba el 6 de diciembre y San Francisco de Paula quien se conmemoraba inicialmente el 2 de abril y cambio al 28 de octubre.
Común a nuestras Fiestas Patronales son los el acto Central religioso oficiado por el Arzobispo de la Arquidiócesis de Los Teques, La Sesión Solemne como Acto Oficial del Gobierno Municipal, Los Toros Coleados y Los Bailes de Gala y populares. Y en algunos casos hablamos de ferias con reinas de belleza que la cultura contemporánea cada día les exige mostrar más para lograr el triunfo.
El crecimiento poblacional de nuestros municipios a motivado que ya muchos conglomerados parroquiales organizados en urbanizaciones y barrios celebren sus festividades anuales donde se mezclan igualmente los actos religiosos-populares.

 

 


Navidad y Año Nuevo

Llegan las ciudades y pueblos tuyeros al fin de año y las fiestas dicembrinas se inician el día 15 con las misas de aguinaldo, de un pasado nada remoto quedan las misas de aguinaldo en alta madrugada, las patinatas y las arepitas; en épocas mas recientes las misas han ido variando su horario desde la temprana noche hasta el amanecer, algunos consumen aun las arepitas, otros los pastelitos, muy poco el chocolate, mas el café; entre villancicos y gaitas pasan los días como marco musical en torno al pesebre o nacimiento y el árbol de navidad cada vez mas alto, mejor si es importado de Canadá y y la pregunta obligada a los más pequeños “¿que te vas a traer el niño Jesús?” difícil encontrar quien le pida a los Reyes Magos.
Las Hallacas y el dulce de lechosa siguen presentes en la mesa navideña tuyera, donde también a llegado el panetone para hacerle competencia al pan de jamón.
La navidad tuyera también es la detonación de pirotécnicos de fabricación industrial, pocos por no decir ninguno recuerda el bambú y el carburo como detonante.

El joropo Tuyero

Luego de una visión contemporánea de nuestra diversidad cultural que cada año se refleja en nuestra sociedad tuyera en un momento o temporada determinada y consecutiva, vamos a encontrar al golpe tuyero que sin temporada precisa o fecha determinada se hace presente cualquier día o fin de semana con sus clara diferencia con el golpe o joropo llanero, con su ritmo apiñonado, con un arpa con parte de su encordado en cuerdas de metal y la ausencia del cuatro: es el arpa, maraca y buche que le da a esta manifestación cultural de nuestros pueblos y campos tuyeros un autentico sentido de pertenencia. Y donde cada pueblo tiene una representación con figuras como Pablo Mejias en Santa Lucia; Silvino Armas, Mario Díaz entre otros en Charallave; Fulgencio Aquino, Feliz Díaz en Cúa; el recordado Pancho Prin, Montoya. Y también figuras como Cesar Leal Aguilera una autoridad en la difusión de esta manifestación musical tuyera.

Los juegos tradicionales

 Las nuevas generaciones de nuestros pueblos tuyeros han perdido el habito y la practica de los juegos tradicionales, el trompo, el yoyo, la perinola, las metras, el papagayo, parecieran que perdieron sus espacios infantiles frente a las nuevas tecnologías que mantienen a nuestros hijos y nietos estáticos frente a los equipos de computación. En el pasado van quedando los juegos de cada recreo escolar.

 

 

Nuestros Símbolos municipales y naturales

En pro de rescatar parte de la geohistoria y cultura de nuestros pueblos se han ido creando los símbolos de cada municipio tuyero con sus himnos alegórico que hablan de un pasado vivido, nuestras banderas con colores alegóricos también a hechos significativos de cada municipio y su ciudad capital y los escudos donde los autores nos permiten hacer una exposición de los aspectos sociopolíticos, socioeconómicos y socioculturales de cada localidad. De mas reciente creación van surgiendo los símbolos naturales alegóricos a árboles, aves y flores.

Nuestros Monumentos y Sitios Históricos

En un esfuerzo un tanto tímido por rescatar parte de nuestro glorioso pasado, cada municipio tuyero ha ido creando decretos para la restauración o preservación de algunas edificaciones declaradas monumentos municipales tales como iglesias, antiguas casonas, estaciones de tren, casas de gobierno, etc.
Así mismo encontramos algunos sitios donde en otras épocas de levantaron edificaciones religiosas, privadas o de servicio publico o se libraron acciones incluso de carácter histórico durante la guerra de independencia; en muchos casos esto no pasa de un decreto y al buscar el sitio o lugar encontramos que poco o nada nos refleja o recuerda el pasado histórico que allí se vivió.
Este a grandes rasgos a sido un recorrido por la diversidad cultural de los Valles del Tuy, que bien merece una toma de conciencia y darle un valor histórico autentico mediante un rescate que haga posible la preservación de nuestra memoria histórica en lo que bien podemos llamar una toma de conciencia geohistorica y cultural de los valles tuyeros.

 

 


 
ARTES

Auditivas: Exponentes del joropo tuyero: Pancho Prim (f), Silvino Armas, El Pollo de Miranda, El Perico de Miranda, Andrés Corrales, Hnos. Rodríguez, bailadora s Petra Freites y Emilia Bolívar. José Herrera. Félix Méndez, Miguel Rodríguez Franco, Pedro Gerardo Suárez, entre otros.
Banda Municipal “Anselmo Soto”, Banda Municipal “Don Eulogio Serrano”, Grupo Polifónico “Santa Lucia”, Orfeón “Luís Laguna”, Cantoria “Simón Bolívar del Ave María”, Cantoria “Tomas Lander”, Coral Infantil “Mercedes Aguaje”, etc

Escénicas: Danza “Docentes del Tuy”, Danza “Nueva Cúa”, Danzas “Frailejón”, Tricolor, etc.
Teatro de Cúa, La Parranda del Pueblo, Teatro Karma, Teatro Estable de Charallave, Teatro Sentimiento Nuestro, Centro de Orientación Cultura “Federico Bello Klie” , entre otros

Visuales: Pintores: Elí Herrera, Federico Moro, Rafael de Montijo, Carlos Morgado, Dora de Barreto, Enrique Oca, Pedro Quiroga, Auiles Figuera; Orlando Bolívar,, Celeste etc

Arte Corporal: Presentado anualmente por el artista plástico José Gregorio Carmona auspiciado por el Ministerio de Cultura para los Valles del Tuy

Literarias: Juan España, Pedro Tarife, Juan José Flores (f), Metodio Ibarra, Fermin Luque, Manuel Díaz Freites (f), Adolfo Angulo, Santiago Navas (f), Francisco Barreto, Jesús Antonio Silva, Metodio Ibarra, Isacc Morales, Manuel Monsterios, Alberto Paz, etc.

Artes del fuego: Amelia Morgado de Yare, Onoria de Cúa. José María Macero de Charallave, etc

Artesanía: Manuel Sanoja de Yare; Juan Martínez, fabricante de arpa tuyera; Tico Herrera de Ocumare

Es solo una muestra de lo que somos...

MANUEL MONTILLA, EL ÚLTIMO ARRIERO
Por: Rafael Ramón Santiago
Cronista Oficial del Municipio Pueblo Llano
rrsantiago54@hotmail.com
 


Cuando la carretera y los vehículos todavía no habían llegado a estos parajes merideños el transporte de las mercancías se hacía en bestias y particularmente en mulas, por ser estos animales los que más se adaptaban a la topografía del lugar debido su mansedumbre, fortaleza y resistencia. Arreos iban y venían por los estrechos caminos del páramo, chapaleando barro, rompiendo la neblina y desafiando el frío. A la primera mula de la fila le solían colocar una campana en el pescuezo para avisar con su ruido la presencia de la caravana, por si venía otro arreo en sentido contrario buscara la mejor forma de orillarse en lugar apropiado para no tropezarse, pues un leve descuido podía causar una tragedia de grandes proporciones, ya que era frecuente que estos animales salieran rodando con todo y carga por los profundos precipicios que se abrían a la orilla del camino.

 Los primeros propietarios de arreos de mulas en estos lugares fueron los encomenderos quienes las utilizaron a finales del siglo XVI y buena parte del XVII para trasladar tabaco desde la ciudad de Barinas hasta el puerto de Gibraltar, con destino a Europa.

 

Después surgieron otros arrieros que durante siglos cubrían la ruta de Pueblo Llano a Barinas y de allí a Timotes, Valera, Mérida, Boconó, Escuque y lugares circunvecinos, transportando harina y otros productos del lugar.

Con la llegada de la carretera a Pueblo Llano en 1952 y posteriormente los vehículos de carga, los arreos de mulas fueron disminuyendo. Sólo pudimos alcanzar a ver a comienzos de los años sesenta arrieros como Alifonso Santiago, Antonio Toño Jerez y Manuel Montilla.

Manuel Montilla fue el último arriero que tuvo Pueblo Llano. Los que tuvimos la dicha de presenciar aquel pintoresco espectáculo podemos aún recordar el desfile de las acémilas por las calles solitarias cargadas con bultos de papas, el crujir de las cinchas y la soga que sostenían la carga, el resuello de los animales cansados, el ruido de los cascos sobre el pavimento empedrado, el olor del sudor de las bestias que se mezclaba con el de las papas recién cosechadas, los restos de cagajón después del paso de los cuadrúpedos que se recogía para abonar las huertas y el jopear incesante de Manuel, mandador en mano, para guiarlas hasta el destino final. ..

Manuel trabajó con arreos para los sitios arriba mencionados hasta que llegó la carretera a Pueblo Llano, después lo siguió haciendo con menor frecuencia en época de cosecha de papas donde le tocaba trasportar los bultos desde campos como Chinó, Mupate y Llano Grande donde todavía no llegaban vehículos, hasta la Plaza Bolívar, sitio donde los subían a los camiones para finalmente llevarlos a los mercados nacionales.
“Aquellos eran años muy críticos—decía Manuel-- costaba mucho ganarse la vida. Ahora todo es más fácil, de sólo fácil que es ya no parece divertido trabajar; la mucha facilidad como que no es buena”.

 Con casi cien años a cuestas, en los últimos días de su vida Manuel recordaba aquellos años que cubrieron gran parte de su existencia. Observaba con nostalgia a su pueblo y comentaba: “Ahora ya ni se puede cruzar una calle por la cantidad de carros y motos que hay; tampoco se puede sostener una conversación tranquilamente por el ruido de las motos...¡ha diagero! Mucho ‘progreso’ tampoco es bueno”.

                                                       Pueblo Llano